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El mensaje de los candidatos para conquistar el voto debe ser congruente con un buen manejo de imagen, según analistas consultados por CNNMéxico.
Luego de tres meses de campaña, muchos viajes, mítines y entrevistas, los cuatro presidenciales recorrieron el país y presentaron las líneas generales que seguiría su gobierno en caso de obtener el voto de los mexicanos. A través de discursos y propuestas, buscaron convencer al electorado y para eso todo cuenta, incluido la imagen.
Ana Vásquez, especialista en Marketing Político y Branding Personal explicó que “la imagen es importante en la medida en que esté asociada a un mensaje. Una imagen que se contradice, no sirve”.
¿Lograron los candidatos acompañar su mensaje con una imagen acorde a sus propuestas y a la personalidad que quieren reflejar en estos 90 días de campaña?
Lo más importante
Josefina Vázquez Mota
La abanderada del Partido Acción Nacional (PAN) es quien más cambió su imagen durante la campaña.
“Fue un error. Los políticos tienen que ser como Superman, él sólo tiene dos facetas y así la gente lo identifica, en el fuego no se pone traje de bombero, si va al polo norte no tiene que ponerse bufanda”, explicó Ana Vásquez.
“La mejor estrategia es siempre verse iguales a su foto, a su representación pública. El hecho de que Josefina haya eludido usar ‘uniforme de campaña’, fue un error, eso sirve para la identificación y la identificación sirve para generar lazos afectivos”.
La panista inició con una imagen vinculada “a una mujer más familiar”, que se mostró con el eslogan de diferente “como el atributo más valioso, esperábamos que la campaña se tradujera en algo completamente diferente que no llegó”, dijo Ana Vásquez.
Después intentó ser una “política fuerte” a la que “le incrementaron el código de autoridad con el peinado y utilizando perlas”. Sin embargo, según Vásquez, el mensaje que la panista transmite es “incongruente” porque “por un lado tiene un peinado, que se llama bob, alaciado, redondeado que le dé autoridad, pero su vestimenta tiene detalles étnicos que no personifica a las personas en el poder que tradicionalmente imaginamos”.
“Es incongruente utilizar perlas y el cabello así con esa ropa, el efecto es de disfraz, en lugar de que aumente su credibilidad, disminuye, porque la gente la ve disfrazada”, concluyó Vásquez.
En el último tramo de campaña, la candidata ha utilizado “vestidos más sueltos, incluso estampados, túnicas y algunos de materiales elásticos y cómodos. Han regresado los detalles mexicanos con pequeñas áreas bordadas, cinturones y coloridos accesorios”, anotó el análisis deQuien.com.
Otro cambio de imagen estuvo en los zapatos, según Quien.com, ha ido reduciendo el tamaño del tacón, hasta que fue común verla en zapatos bajos.
Andrés Manuel López Obrador
Según el equipo del candidato, López Obrador no tiene ningún asesor responsable del manejo ni de imagen ni de vestuario, quien siempre decide personalmente qué vestir.
“Claramente se ve que es un hombre que no le importa mucho su apariencia. Los pantalones invariablemente le quedan largos, no hay alguien que le toma la medida y le haga una bastilla. El pantalón siempre se le ve arrugado y eso da mala imagen, las piernas deberían ser rectas y fuertes y se le ven curveadas por las arrugas del pantalón”, dijo Ana Vásquez.
Un estudio de imagen del candidato hecho para Quien.com coincidió, señalando que aun siendo el traje el atuendo que más le favorece, “deberia de apostar por un corte mucho mas fit. Ya que siempre usa los cortes muy holgados y esto lo hace verse un poco desarreglado. Invertir en unos cuantos trajes a su medida lo harían verse mucho más apuesto y moderno”.
El cambio más importante de López Obrador ha sido “involuntario”, dice Vázquez, tras 90 días de campaña, luce más bronceado, aunque no en un tono “dorado”, “si no medio grisáceo, medio manchado o café marrón que transmite que sí es por el trabajo en la campaña, aunque quizá resulte innecesario para demostrar que es cercano a la gente”.
El candidato también se ha caracterizado por preferir tonos beige o camello para vestir en los mítines, lo que resalta su tono de piel y “se ve poco saludable”.
Para Quien.com, el candidato maneja buen look de día, pero debería tener un mejor planchado en sus camisas.
Gabriel Quadri
El candidato de Nueva Alianza fue congruente con su apariencia, pero no logró superar “un problema de proyección de autoridad”, dijo Ana Vázquez.
“En términos de imagen hay que jugar con dos polos: proyección de autoridad y en el código de sensibilidad, que te muestres sencillo. El cabello de Quadri, su peinado, su bigote, están orientados al código de la sensibilidad, se ve como intelectual o como un académico pero no necesariamente como un político, eso refuerza la idea de que él no es un político sino un ciudadano, el problema es que la gente cree que la política sí es una profesión que exige cierta experiencia y nunca logra elevar el código de proyección de autoridad”.
Gabriel Quadri se negó durante estos 90 días ha dejar su imagen de académico, con un peinado “alborotado”, con el cabello sobre la cara, señaló la experta en marketing político.
“El cabello rígido proyecta más autoridad, mientras más suelto proyecta más juventud y más accesibilidad”.
Vásquez dijo que incluso en el segundo debate entre presidenciales, “rompió” con lo que se considera un código de vestimenta, utilizando camisa oscura con corbata más delgada.
Según el estudio de imagen del candidato para Quien.com, además de que el “corte y bigote no le favorecen en nada”, suele verse “tremendamente informal”, lo que se contradice la manera en que debe lucir un aspirante a un puesto de elección popular.
Enrique Peña Nieto
Una de las virtudes de la estrategia de imagen del candidato Enrique Peña Nieto es que fue “congruente” desde el primer día de campaña, al transmitir un mensaje vinculado a su propaganda, dijo Vásquez.
“Su imagen, cuando lo veíamos en vivo, en entrevistas, en noticieros, se mantuvo lo más parecido a lo que vimos desde el principio a susspots y su publicidad”, señaló.
El cambio más notorio del priista -en comparación a su imagen como gobernador del Estado de México-, son las canas. Lo que destacaba era la imagen “de un político joven y guapo y después se decidió dejarle las canas y las arrugas porque querían reforzar el aspecto de presidencial, de un jefe de Estado sólido”, dijo Vásquez.
Enrique Peña Nieto tuvo dutante esta campaña solo dos tipos de vestuario. Para los eventos casuales, pantalón beige u oscuro con camisa o guayabera blanca; para eventos formales, traje oscuro con corbata roja o verde.
Según un estudio de imagen de Peña hecho para Quién.com, el candidato presidencial usó de camisas blancas con pequeños logos de su partido, lo que le permitió generar más identidad y reforzar su imagen.
Para Ana Vásquez, “simplificar su imagen tiene la virtud de reforzar el reconocimiento y asociación de austeridad”, lo que finalmente le ayuda a mostrarse más cercano a la gente.
@Cynvalle
Vía CNN México
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